domingo, 17 de junio de 2018

A Bárcena de Campos (Palencia)

El municipio de Bárcena de Campos  con su iglesia 
El río Valdavia y su arboleda a su paso por Bárcena de Campos
Los chopos de Bárcena de Campos suspiran con el viento


A Bárcena de Campos (Palencia)

Cruzando Tierra de Campos
entre León y Palencia,
el Camino de Santiago
cruza Sahagún y se aleja,
dejando tras de su paso,
lomas, colinas e iglesias,
algunas ya coronadas
por los nidos de cigüeñas.
La Vía Láctea, sucumbe
misteriosa en las tinieblas,
dejando un manto cubierto
de innumerables estrellas.
*
   Al alba,
un inmenso mar de trigo
inunda la carretera,
y el sol desprende sus barbas
de rayos ultravioleta.
Por la noche, es el silencio
el que alumbra las conciencias;
al amanecer rocío,
al atardecer promesas.
*
  Cruzando Tierra de Campos
entre León y Palencia,
descubrimos tres comarcas,
Carrión, Saldaña y Herrera.
Un río, el Valdavia, cruza
Arenillas y se aleja,
fluyendo en el epicentro
de triangular confluencia.
Corriendo por Villanuño,
saliendo por Villavega,
sigue su curso a morir
a las aguas del Pisuerga.
*
Y un pueblo queda dormido
en la grandísima estepa,
parece, como si nadie
advirtiese su presencia;
solo el cierzo de la tarde
que ruge desde la sierra,
va a calmar con su frescor
el calor que hay en la tierra.
*
  Cruzando tierra de campos
rumbo hacia tierras gallegas,
el Camino de Santiago
deja León, y se acerca
cada vez más hacia el mar,
¡lejos quedaron las sierras!
Y al final de su destino,
con lluvia de compañera,
recibe a sus peregrinos
la Ciudad de Compostela.
*
Sumido por la nostalgia
de aquellos que te recuerdan;
en nombre de todos ellos
que se van ó que regresan,
de ti, Bárcena de Campos,
me despido hasta que vuelva,
con la ilusión en la dicha,
en la pena ó la tristeza,
y con esa expresión firme
de humildad y de nobleza.
------------
Autor: Juan A Galisteo luque
Del libro: Café Boulevard
Fotografías y paisajes del autor 

domingo, 10 de junio de 2018

Bareyo (Cabo de Ajo)

Campos de Bareyo y de su playa. Al fondo el Cabo de Ajo

Bareyo (Cabo de Ajo)

    Cubierta de un verde manto,       
la mies ondea en el aire
como una alfombra sin dueño,
todo en el pueblo es lejano,
y en su paisaje de encanto
lo grande se hace pequeño.
*
Una yegua con su cría,
retoza cual rosa abierta,
el despertar a una vida
con espinas descubierta.
Las águilas desde arriba,
acechan su presa alzando
pertinaz la vista altiva;
mientras sus alas abiertas,
inmóviles van jugando.
*
Hay en Bareyo una iglesia,
que sola en lo alto dormita;
en Ajo, iglesia y convento,
y unas no pocas ermitas.
En verano, las estrellas
titilan su luz bendita,
y en su bella arquitectura,
se contempla siempre en ellas
esa existencia infinita,
tan natural y tan pura.
             *              
Del cantábrico, ese mar
bravo, orgulloso y rebelde,
las espumas de sus olas
van temblorosas a dar
contra las rocas y siempre,
mueren por su vanidad
en las playas, tristes, solas.
*
La ría que cruza Ajo,
con su lengua silenciosa,
se desliza sigilosa
desde su curso alto y bajo,
trayéndose a los ribazos
como serpiente que pasa,
un caudal vivo que arrasa
a través de la llanura.
                   *                  
Mientras tanto,
desmoronando ese brazo
de tierra, donde se adentra,
en loca y vana osadía,
buscando la lejanía,
el cabo de Ajo se enfrenta
con el mar, y en el desgajo
que ya consciente descubre,
su valor éste lo cubre,
lamiendo sus rocas duras
con flamante desparpajo.
----------
Autor: Juan A Galisteo Luque
Del libro: Café Boulevard
Ajo (Bareyo) Fotografías del autor.
Publicado en Canal Literatura

viernes, 1 de junio de 2018

El Cisne de Fontiveros





EL VIAJE

La tarde ya se oscurece  
y se oculta en el Ocaso…
Allá por el horizonte
de un día de sol muy largo,
Catalina y su familia,
desde la villa de Arévalo,
viajan en una carreta
rumbo a Medina del campo.
Las ruedas en el camino
van hundiéndose en el barro,
y un sendero tortuoso
de guijarros van cruzando.
Ella, que es joven y viuda,
lleva a Juan con nueve años,
y entre querencia y ensueño,
no encuentra ningún respaldo,
que pueda aliviar su pena,
su congoja y desencanto.
Ya son muchas las palabras
que ha escuchado de otros labios;
que entre Gálvez y Torrijos,
peregrinar toledano,
ha visto cerrar sus puertas,
recuerdos que no ha olvidado.

II
Con mirada penetrante,
el niño Juan con halago,
la pregunta entre suspiros:
-Madre, ¿por qué estás llorando?
¿Será el cansancio del viaje?
¿Será quizá del quebranto?
o es que tú, que tanto callas,
que piensas y me amas tanto,
no sabes decirme, cómo,
no sabes decirme, cuándo
llegaremos al destino.
¡No llores!, dame tu mano.
Son tus lágrimas estrellas
que adornan el sacrosanto;
como esas gotas de lluvia
que el mismo cielo ha dejado
para el brillo de tus ojos,
para tu imagen y encanto.
Son como rayos de luz
que alumbran tras de tu paso,
e iluminan para siempre
el amor de tu regazo.
¡No llores madre, no llores,
que yo estoy ilusionado!

III
-Dime, ¿si en aquel castillo
con almenas y murados,
se encuentran cerca las puertas
de la ciudad que buscamos?
Si es así, ya queda poco,
pues la verdad, voy cansado
de caminar entre piedras,
rastrojo, lodo y sembrados-
-Sí hijo mío, es el lugar
que a tantos he preguntado;
muleros y carreteros,
jinetes que en su caballo
no me prestaron montura,
tan siquiera me ayudaron,
todo por ser mujer pobre…
¡Sabrá Dios, cuánto descaro
nos espera todavía,
y cuánto celo encerrado!-

IV
Al cruzar por un sendero
se escucha un arroyo claro;
es el río Zapardiel,
donde absorto y muy callado,
escucha Juan la corriente
que le deja embelesado.
La madre que está muy cerca,
que hábilmente lo ha observado,
le acaricia con cariño,
y lo estrecha entre sus brazos...
-Tranquilo Juan, ¡no te asustes!
¡acurrúcate a mi lado!
pronto tendremos hogar
con techo y portón cerrado,
y podremos descansar,
si es que llegamos temprano-
-¡No oyes madre como canta!
!Baja alegre, suspirando!
No es el rumor de la fuente,
la voz que estoy escuchando-
La noche cubre de estrellas
un cielo azul con su manto,
y Catalina dichosa,
sonriente y murmurando,
le dice a Juan con ternura:
-A Medina, hemos llegado-  
---------------
Autor: Juan A. Galisteo Luque
Del poemario: Versos de luz y sombras
Viaje de Arévalo a Medina del Campo 
Fragmento del  romance: -El Cisne de Fontiveros-
Fotografías del autor..Publicado en Canal Literatura


miércoles, 30 de mayo de 2018

A un perro abandonado


Un homenaje y una llamada de responsabilidad  y de respeto hacia los animales.
Son muchos los que en vacaciones se abandonan en las cunetas y caminos
cuando dejan de ser ya ese capricho que un día enamoró nuestras vidas.

A un perro abandonado

Con ojos tristes, miraba abandonado,
tal vez sediento de cariño, un perro;
quizá, queriendo descubrir su dueño,
en mi persona, con calor humano.
*
Movió la cola con celoso empeño,
me dio su pata, que cogí en mi mano,
y huyó en silencio, perdido y cansado
por la vereda, triste en su destierro.
-----------------
Autor: Juan A Galisteo (Galeote)
Perro abandonado: Fotografía de la red
Publicada en Canal literatura 08/07/2010
Del libro: Café Boulevard

domingo, 27 de mayo de 2018

Dicen.



Dicen, que todos tenemos
allá, en el cielo, una estrella,
que alumbra nuestro camino
de alegrías y de penas.
Dicen que existe el perdón,
la libertad, la condena,
aunque hablando de justicia,
no siempre es libre el que piensa.
Dicen, que todos tenemos
allá, en el cielo, una estrella,
que despierta los silencios
e ilumina las querencias,
más, todavía no he visto
brillar desde lo alto, aquélla,
que sepa librar al mundo
de tanto llanto y tristeza.
Tal vez, en ese interior
humano, que se refleja
como un abismo sin fondo,
haya un resquicio de amor.
Dicen, que todos tenemos
en este mundo una estrella,
algunos, más grandes que otros,
sin ser por ello, más bellas.
Todas brillan en la noche
y de día, tan siquiera
se ven, aunque están ahí,
con su rayo que no cesa.
¡Despertad del Universo!
para que aquí, en esta tierra,
nos llegue un lúcido ejemplo
de humildad, no de soberbia.
Y no crecer en la duda,
ni vivir en la quimera
de ese eterno pensamiento
que es la fuente de la idea.
-Dicen… que todos tenemos
allá, en el cielo, una estrella.
-----------------
Autor: Por Juan A Galisteo (Galeote)
Del libro Café Boulevard
Publicado en Canal Literatura 27/05/12
Fotografía: Fondo de pantalla


miércoles, 9 de mayo de 2018

A la Ciudad de Alfaro


 A LA CIUDAD DE ALFARO
(Entre dos fuentes de agua)

Ciudad mágica de Alfaro 
que hasta el cielo te levantas, 
con tu hermosa colegiata 
llena de cigueñas blancas;   
quiero mirarte de frente, 
pero un ciego sol me alcanza,  
 deslumbrando mi cristal 
como una radiante llama.  
Si bien dices que me quieres, 
si bien dices que me amas,
hoy me quedaré contigo, 
¡será la noche muy larga!  
Ciudad de Alfaro, ornamento 
de iglesias y de campanas, 
¡quisiera vivir contigo!, 
ascender como las águilas,  
para ver sin prisa el cielo 
y las estrellas cansadas.  
Yo soñaré en tu regazo, 
te sentiré más cercana,  
sin ser cautivo, ni preso 
del caudal de mi abundancia.  
-Aunque no seré tu amante- 
¡es Alhama quién te ama!   
Ciudad preciosa de Alfaro, 
que al llegar la madrugada,  
lanzas cien ecos al viento 
con majestuosa elegancia; 
entre nubes de algodón, 
quiero ver la encrucijada 
 que forma el bosque del Soto 
en mis orillas calladas.  
 Yo no quiero abandonarte, 
pero entiende que otras almas,  
requieran de mi presencia, 
de mi riqueza y mi savia. 
Alfaro, Ciudad de Alfaro, 
quiero alzar una mirada,  
a esa fachada mudéjar, 
labrada a la antigua usanza. 
Pasear por tu ciudad, 
por tus calles y tus plazas; 
ir a la Quema de Judas, 
ese Domingo de Pascua.
Escuchar viejas canciones 
de esa preciosa rondalla,  
que viene del Monte Yerga, 
en una noche cerrada.  
Ciudad de Alfaro, que vives 
con recóndita distancia,
todo un sueño de pasión, 
de amor y de remembranza,
quiero dormir a tu lado, 
quedarme hasta la alborada,
y soñar con las estrellas, 
bajo la luna dorada.  
Yo siempre estaré contigo, 
sin recelos, ni arrogancia, 
abrazado a mi destino, 
que es la luz de mi esperanza.
-------------
Autor: Juan A Galisteo Luque
Del poemario: Versos y paisajes
Publicada en Canal Literatura
Imagen: Gentileza de Fotos Pixabay


Desde la mar y el viento


DESDE LA MAR Y EL VIENTO
20-09-2017

Zenón de Somodevilla,   
fiel Marqués de la Ensenada,
  ministro y gran caballero 
de la Orden de Calatrava;
¡líbrate de tanto celo! 
¡de tanta corazonada!
que ya sufriste destierro
en la ciudad de Granada.
Líbrate de los conjuros,
de las más fieles miradas,   
que la envidia y la ambición,
 ya sus uñas acicala,
y se presta a la traición,
con una vileza insana.
Zenón de Somodevilla,
de nobleza cortesana,
secretario de la Guerra,
Marina e Indias lejanas;
del Tabaco y los millones,
 de la Hacienda y sus finanzas, 
juez privativo y notario
de aquellos reinos de España,
no desdeñes del inglés,
ni te decantes por Francia,
que ya se escuchan intrigas,
y van calando en las almas.  
Honorario capitán  
del Ejército y la Armada,  
Orden del Toisón de oro
y de esa gran Cruz de Malta. 
Fiel secretario de Estado
con Barbara de Braganza,
¡medita tus decisiones!
¡llégate a la diplomacia!
que ha retirado la reina 
su favor y su confianza.  
Zenón de Somodevilla,
marqués en la aristocracia,
político y estadista,
católico por la gracia;
dicen que vas al destierro,
que has caído en la desgracia,
que todas tus ilusiones  
¡pronto quedarán en nada!
Puerto de Santa María,
será tu lugar de estancia,
allí, pasarás un tiempo
en continua vigilancia; 
hasta que Carlos III,
soberano que en Italia  
fuera de las dos Sicilias,
muy pronto se coronara
rey de España por derecho,
y tu arresto levantara. 
Zenón de Solmodevilla, 
riojano de cuna y raza,
propulsor de la Marina,
en España y en la Habana.
No provoques al inglés,
en Belice y Nicaragua,  
ni tampoco a Vilanova,
luso embajador que clama
conflictos en Paraguay,
contra hermandades cristianas;
que Huéscar y Carvajal, 
diplomáticos de fama,
conocen tus intenciones,
y pronto darán la alarma.
Si Keene, fue quién te acusó, 
fue Wall, quién te traicionara; 
los dos consiguieron pruebas, 
ordenes de guerra hallaban
firmadas bajo tu pluma, 
sin permiso del monarca.  
Zenón de Somodevilla,  
gran Marqués de la Ensenada,
  ministro y fiel secretario
con Barbara de Braganza,
¡Líbrate de tanta intriga! 
¡de tanta corazonada!,
que ya sufriste destierro
en la ciudad de Granada.  
-----------
Autor: Juan A Galisteo Luque
Del poemario: Versos y paisajes
Publicado en Canal Literatura.
Imagen: Gentileza de fotos Pixabay


martes, 30 de enero de 2018

Respeto


En esta sociedad que ya dispone de grandes avances tecnológicos, de los que sin duda utiliza el ser humano entre otros fines para su propio bienestar y beneficio, todavía son muchos los discapacitados que debido a su minusvalía, tienen que enfrentarse cada día a esas duras barreras; que no siempre vienen acompañadas de esos mínimos comportamientos cívicos tan necesarios en la convivencia, como son la educación y el respeto, y que en ciertos individuos, brilla por su ausencia. 


RESPETO
23-01-2018

Oculto entre las sombras de versos escondidos,
el invidente vive mil penas y emociones; 
 pone al límite extremo esfuerzos y razones,
cual lágrimas sin llanto en sus ojos perdidos.
*
Recoge del silencio los momentos vividos;
mastica en el recuerdo, promesas e ilusiones;
soporta mil desdenes, miserias y presiones,
desde un orbe que impone dominios adquiridos.
*
¿No es bastante su lucha para hurgar las heridas?
¡presuntuosos sin nombre, sin alma y corazón,
que colmáis vuestras almas de grandezas perdidas!
*
No entenderéis ya nunca de amor, ni educación;
con vuestras actitudes y argucias escondidas, 
sembráis en esta Tierra, un mar de incomprensión.
   *** 
Autor: Juan A Galisteo Luque
Del poemario: Versos y paisajes
Imagen: Gentileza de fotos Pixabay
Código de registro: 1801135372647

martes, 16 de enero de 2018

Romance al río Ebro

Vista del Pilar y el Puente de Piedra (Fotos pixabay)
La fuente de los incrédulos (Zaragoza) Fotografía del autor
Vista del Pilar desde el Puente de Piedra. Fotografía del autor

ROMANCE AL RÍO EBRO
10-01-2018

 Río Ebro, río Ebro,
que desde Fontibre bajas,
cruzando los verdes valles
hasta las riberas llanas,
¡no te vayas de Campoo!
¡no te alejes de Cantabria!
que ya se escucha en las hoces,
tu estrépita resonancia.
Pasadas las Merindades,
llegas triunfal a Miranda,
besas las tierras de Burgos
y continúas por Álava.
Río Ebro, río Ebro,
que desde Reinosa bajas
para fundirte en el mar
entre sus salobres algas;
un paisaje de meandros,
se observa en las rinconadas
de Briñas, Haro y Briones,
de Cenicero y, Labarca.
Una vez en El Cortijo,
por Logroño te adelantas,
fluyendo entre la frontera
de La Rioja y de Navarra.
Río Ebro, río Ebro,
que de la fontana bajas,
serpenteando por el valle,
por la vega y la barranca;
me dicen que por Arrúbal
y Alcanadre siempre pasas,
lo mismo que por Lodosa,
por Sartaguda y Azagra.
Yo que soy Ciudad de Alfaro,
siempre estoy entre dos aguas:
Unas son tuyas, río Ebro;
las otras, del río Alhama.
Río Ebro, río Ebro,
nunca ocultes la mirada,
ni te prestes al olvido
en Calahorra y Mendavia,
que me ha dicho Castejón
con la sonrisa apagada,
que siempre pasas de largo
y nunca les dices nada.
Y porque piensas en mí,
porque llegas y me abrazas,
cada instante te saludo,
por si algo demandaras.
Río Ebro, que en Tudela
cruzas puente y antesala,
¡no olvides al río Aragón,
que a tu cauce siempre llama!
Nada más cruzar Milagro,
con su sonido te alcanza;
y será vivo el caudal,
porque allí, en Ribaforada,
desde el Bocal de Fontellas,
se te ve fluir con ganas
por el Canal Imperial,
ese que siempre hizo gala.
Río Ebro, río Ebro,
que entre mágicas palabras,
entregas al mar bravío
tu hermoso caudal de plata;
en días de Primavera,
cuando una brisa temprana
despierta flores y aromas,
en tus orillas calladas,
siempre me acuerdo de tí,
de tu risa apasionada,
con el canto de los grillos,
con el croar de las ranas.
Rio Ebro, río Ebro,
que atraviesas las entrañas
de esas tierras generosas
del gran Reino de Navarra,
¡no te vayas de Aragón!
¡quiero verte en mi ventana!
pues eres torrente y vida
que nace de la montaña.
Has llegado ya al Pilar
y con bendición y, gracias,
te encaminas a Tortosa,
por las tierras catalanas.
-------------
 Juan A Galisteo Luque
Del poemario: Versos y paisajes
Publicado en Canal Literatura
1º Imagen: Gentileza Fotos Pixabay
2º y 3º Imagenes: Fotografías del autor 
Código de registro: 1801115352942