martes, 16 de enero de 2018

Romance al río Ebro

Vista del Pilar y el Puente de Piedra (Fotos pixabay)
La fuente de los incrédulos (Zaragoza) Fotografía del autor
Vista del Pilar desde el Puente de Piedra. Fotografía del autor

ROMANCE AL RÍO EBRO

 Río Ebro, río Ebro,
que desde Fontibre bajas,
cruzando los verdes valles
hasta las riberas llanas,
¡no te vayas de Campoo!
¡no te alejes de Cantabria!
que ya se escucha en las hoces,
tu estrépita resonancia.
Pasadas las Merindades,
llegas triunfal a Miranda,
besas las tierras de Burgos
y continúas por Álava.
Río Ebro, río Ebro,
que desde Reinosa bajas
para fundirte en el mar
entre sus salobres algas;
un paisaje de meandros,
se observa en las rinconadas
de Briñas, Haro y Briones,
de Cenicero y, Labarca.
Una vez en El Cortijo,
por Logroño te adelantas,
fluyendo entre la frontera
de La Rioja y de Navarra.
Río Ebro, río Ebro,
que de la fontana bajas,
serpenteando por el valle,
por la vega y la barranca;
me dicen que por Arrúbal
y Alcanadre siempre pasas,
lo mismo que por Lodosa,
por Sartaguda y Azagra.
Yo que soy Ciudad de Alfaro,
siempre estoy entre dos aguas:
Unas son tuyas, río Ebro;
las otras, del río Alhama.
Río Ebro, río Ebro,
nunca ocultes la mirada,
ni te prestes al olvido
en Calahorra y Mendavia,
que me ha dicho Castejón
con la sonrisa apagada,
que siempre pasas de largo
y nunca les dices nada.
Y porque piensas en mí,
porque llegas y me abrazas,
cada instante te saludo,
por si algo demandaras.
Río Ebro, que en Tudela
cruzas puente y antesala,
¡no olvides al río Aragón,
que a tu cauce siempre llama!
Nada más cruzar Milagro,
con su sonido te alcanza;
y será vivo el caudal,
porque allí, en Ribaforada,
desde el Bocal de Fontellas,
se te ve fluir con ganas
por el Canal Imperial,
ese que siempre hizo gala.
Río Ebro, río Ebro,
que entre mágicas palabras,
entregas al mar bravío
tu hermoso caudal de plata;
en días de Primavera,
cuando una brisa temprana
despierta flores y aromas,
en tus orillas calladas,
siempre me acuerdo de tí,
de tu risa apasionada,
con el canto de los grillos,
con el croar de las ranas.
Rio Ebro, río Ebro,
que atraviesas las entrañas
de esas tierras generosas
del gran Reino de Navarra,
¡no te vayas de Aragón!
¡quiero verte en mi ventana!
pues eres torrente y vida
que nace de la montaña.
Has llegado ya al Pilar
y con bendición y, gracias,
te encaminas a Tortosa,
por las tierras catalanas.
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 Juan A Galisteo Luque
Del poemario: Versos y paisajes
Publicado en Canal Literatura
1º Imagen: Gentileza Fotos Pixabay
2º y 3º Imagenes: Fotografías del autor 


1 comentario :

  1. Precioso romance a este río tan nuestro y que va sembrando gracia por donde quiera que pasa.
    Un abrazo Juan y felicidades por este excelente trabajo.

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