El payaso
EL PAYASO (Reflejo del alma) Cubría la noche la carpa de un circo, arriba en el cielo brillaban los astros, los niños reían y un equilibrista, llenaba de arte sus manos y brazos. Girando el trapecio con sus volteretas, cubrió de emociones el estrecho espacio y ante el movimiento de tantas piruetas llovían clamores, silbidos, aplausos. Irrumpió el silencio con gran alegría, cuando aquella sombra cruzó el escenario, tenía tez blanca, zapatos enormes, era la figura grande del payaso. Marioneta alegre, creadora de sueños, que a tanta inocencia infantil diste paso, nadie se ha ocupado de ese pensamiento, que entre risa y risa, guardas cabizbajo. La humildad sencilla de tu vestimenta, marca un doble filo lleno de sarcasmo, y en esa riqueza de ese sentimiento que esconde tu alma, se observa un encanto. Los niños entienden tu lenguaje vivo, saben del misterio que esconden tus labios, -maestro de sonrisas, tú haces melodías, entre lo que e...